sábado, abril 08, 2006

La gran estafa de la pedagogía (VI): El proselitismo ideológico


Estamos en el cuarto día de CAP y aparece un tipo curioso, con la misma pinta que el Dr.House (y cojo también), y empieza a charlar con una lata de Fanta incorporada en mano derecha.

Es el psicopedagogo, que viene a darnos dos horas de conferencia bajo el título "Psicología de la adolescencia".

¿Psicología de la adolescencia? Pues va a ser que no. Dice que dos horas es muy poco, y por lo tanto no piensa hablarnos del tema. Dos minutos explicando sus numerosas titulaciones, dos minutos más para darnos unos apuntes de TRES LÍNEAS, y pasa a lo que le interesa: "la derecha de este país".

El hombre se dedica durante dos horas a explicarnos lo malo que es ser conservador, lo pésimo que es para la educación de nuestros niños un sistema en el que se prime el mérito, se premie el esfuerzo y no sea obligatorio que todos los alumnos estudien exactamente lo mismo hasta los 16 años. Algunos pasajes de su monólogo son espectaculares: "si de mí dependiera, prohibiría todos los colegios privados y concertados; todos a la pública, en igualdad de condiciones", "están majaras, todos esos que se manifestaron el otro día en contra de la LOE", "lo importante es disfrutar, ¡estudiar para tener un título de licenciado es cuestión de aspirar sólo al dinero, no podemos dar una formación en la ESO dirigida a que los alumnos sigan estudiano!", "a la derecha le interesa que exista la escuela pública para que los pobres siempre tengan problemas y nunca le puedan plantar cara".

Yo, que ya llevaba unas semanas aguantando el estilo CAP y que ya veía por dónde iban a ir los tiros, opté, probablemente equivocado, por callarme como una puta (y quizás por eso ahora tengo remordimientos y describo todo el CAP como venganza póstuma). Sin embargo, las mariachis de la primera fila asienten, ríen, y enfatizan las apreciaciones del psicopedagogo-politólogo.

La última apostilla que lanza el hombre, deliciosa, para clausurar la sesión: "Para que los chicos de secundaria aprendan algo, es fundamental contar con ellos. Ellos piensan: si yo no quiero aprender, no aprendo. Por lo tanto, no importa lo que hagáis".