sábado, diciembre 18, 2004

El día que TV3 fue aún más lejos


Uno de los grandes filósofos de nuestro tiempo, Forrest Gump, acertó al sugerir que la vida es como una caja de bombones: nunca sabes qué te vas a encontrar. En efecto, el pasado viernes me encontré algo que no esperaba, que no deseaba, que no imaginaba y que no pudo producirme más que asco.

Canal 33. Once y media de la noche. Informativo La nit al dia. En pantalla, dos émulas precisamente de Forrest Gump: la directora del programa, Mònica Terribas, y la portavoz de Batasuna, Jone Goirizelaia. No sé qué preguntas le hizo la Terribas, ni qué contestó la otra, ni me hace falta. La televisión es una máquina monstrenca, en ella aparece todo el cúmulo de despreciables pulsiones humanas, pero yo -ingenuo de mí- jamás hubiera imaginado que la televisión pública catalana se habría permitido el bochorno de entrevistar a una de las caras visibles de una organización ilegalizada por vinculación y colaboración con ETA.

Concederle una entrevista a Jone Goirizelaia. Porque la tal Jone no concede una entrevista a TV3, es a la inversa en tanto que unos minutos de rayos catódicos dedicados a un grupo terrorista sólo pueden entenderse como una concesión. Sólo me pregunto qué sintieron ayer las familias de los cuarenta ciudadanos asesinados por ETA en Cataluña en los últimos 20 años, al observar cómo su televisión les obsequió con un masaje a la infatigable defensora del sometimiento al nacionalismo a cambio de evitar una bomba lapa.

Poco antes de escribir estos párrafos, un servidor tan sólo tenía pensado defecarse en Mònica Terribas, pero he comprobado que no es una cuestión particular de esa subnormal: el jueves 18 de noviembre, un mes antes del bis a bis con Jone Goirizelaia, el programa Els matins de TV3 entrevistó a Arnaldo Otegi.

Por lo tanto, no es cuestión de defecarme o escupir a la Terribas. Vayan a parar todos mis humores acuosos directamente al director de TV3 y a quien quiera que haya participado de este lamentable espectáculo.